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miércoles, diciembre 24, 2014

Hacer cerveza es un arte. Pero hay mucha ciencia detrás



La fabricación de cerveza hoy en día implica un trabajo de laboratorio.
Al atravesar un túnel frío y húmedo en una zona industrial en el sureste de Londres, encontramos una fábrica de tradicional cerveza británica.

Pero lo que vemos no es, como pudiera esperarse, una colección de antiguosedificios decrépitos que recuerdan el pasado inglés.

La fábrica Kernel tiene poco más de cinco años y la cerveza que se produce en este escondite urbano combina las viejas tradiciones con nuevas ideas y un poco de experimentación.

"En nuestro proceso de fabricación empezamos con una hipótesis, experimentamos y luego vemos el resultado", dice Toby Munn, encargado de la elaboración.

"Podemos hacer cosas diferentes. Es divertido".
Botellas en una línea de producción de cervezaLas fábricas grandes de cerveza cuidan todos los detalles químicos del proceso de elaboración de su producto.

Munn muestra los tanques de fermentación, donde la levadura va convirtiendo gradualmente los azúcares en alcohol a lo largo de varios días, y una habitación llena de barriles franceses que antes se utilizaban para hacer vino.

También hay un laboratorio, no mucho más grande que un vestidor. Pero su tamaño no hace justicia a su importancia. Hacer cerveza se percibe a veces como un arte, pero si produces grandes cantidades, la ciencia es vital.

Ya seas una fábrica de moda como la de Munn o una marca multinacional como Guinness o Budweiser, la clave para tener éxito es un buen análisis científico de tu producto y aplicar procesos químicos inteligentes.

REPETIR EL TRUCO

Cuando empiezan, las empresas le dan muchas vueltas a cómo hacer que la cerveza sepa igual en todo el mundo, especialmente en el caso de las marcas multinacionales.

La levadura, por ejemplo, debe ser consistente, dice Chris Giles, dueño de Surebrew, una empresa que proporciona análisis químicos y servicios de almacenamiento de levadura a las empresas cerveceras.
Fábrica de cerveza
Se trata de un proceso altamente tecnificado.

"Puedes congelar una muestra de la levadura y preservarla. Luego, se la envías cada tres o seis meses para que puedan fabricar la cerveza en el mismo estilo y con un mismo tipo de sabor".

Guinness, por ejemplo, guarda su cepa de levadura en vapor de nitrógeno líquido en un lugar secreto.
Gearoid Cahill, fabricante de Guinness, dice que la empresa tiene en cuenta varios factores para conseguir que el sabor de la cerveza sea consistente.

El agua que se utiliza en la producción se examina para saber qué nivel de calcio contiene, porque demasiado calcio o demasiado poco puede inhibir las encimas que convierten los granos de malta en azúcar.

Luego está la distribución. Guinness se caracteriza por la textura y la famosa capa blanca y cremosa que se forma en la parte de arriba del vaso.

Esto se consigue mediante burbujas de nitrógeno que se introducen a través de la presión de los tiradores de cerveza de los bares.
Cerveza de sifónEn los pubs irlandeses, la empresa Guiness limpia de los tiradores, para garantizar la presión que es responsable de las burbujas.

La empresa también se hace responsable de la limpieza de los tiradores en los pubs irlandeses, razón por la que quizás mucha gente dice que la cerveza sabe mejor en estos bares que en cualquier otro sitio.

El nivel de dióxido de carbono o nitrógeno en la cerveza puede tener un gran impacto en su sabor, según Joanne Hort, que investiga la fermentación en la Universidad de Nottingham.

"Un aumento de la carbonización puede provocar un descenso de la dulzura", explica. "Así que dos cervezas iguales con la misma cantidad de edulcorantes pueden saber muy distinto si tienen distintos niveles de carbonización".

También puede marcar la diferencia la botella que contiene la cerveza. Las empresas han tenido que innovar para asegurarse de que el recipiente no afecta al sabor.

¿Han bebido alguna vez cerveza de una botella de cristal? Esto solo es posiblegracias al cultivo de lúpulos estables a la luz.

La cerveza se vende normalmente en botellas marrones o verdes porque ayudan a proteger el líquido de la exposición a la luz, que puede perjudicar su sabor.

EXPERIMENTACIÓN

Dicho esto, algunas fábricas pequeñas todavía se enorgullecen de la impredecibilidad de su proceso de fabricación.
Botellas de cereveza verdeIncluso el color de la botella puede afectar el sabor de la cerveza.

Munn dice que le gustan las cervezas "Lambic" belgas, que proceden de una zona cercana a Bruselas.
Estas cervezas se hacen separando el mosto (el líquido azucarado que se convierte en cerveza tras la fermentación), que se deja una noche en unos platos grandes, donde aspira la levadura y las bacterias del aire.

"Lo llaman fermentación espontánea", explica Munn. "Hay algo romántico en cómo trabajan, muy conectado con el lugar donde producen".

Sabiendo que la levadura está en todas partes y que hay miles de levaduras, otras empresas han adoptado formas innovadoras.

Quizás la levadura de la que más se habla en estos momentos es la brettanomyces. Ha estado presente durante siglos, pero se ha hecho ahora famosa como levadura primaria de los jóvenes productores, como Chad Yakobsen, en Colorado.

Yakobsen forma parte de un puñado de productores que intentan popularizar las cervezas amargas que se fabrican con brettanomyces.
Fermentación de cervezaDiferentes tipos de levadura producen resultados variables en el producto final.

Esta levadura produce una cerveza menos susceptible a la contaminación o a la oxidación y que tiene un sabor característico, algo amargo, que va muy bien con algunas comidas, como el queso o los platos más salados.

Al contrario que muchas cervezas, su calidad mejora mucho con los años, por lo que las fábricas como The Kernel están comprando viejos barriles de vino para probar.

"Algunas de estas cervezas son como vinos y tienen la capacidad de envejecer 10 o 20 años. Simplemente, se van haciendo mejores", dice Yakobsen.

Pero toda esta creatividad y espontaneidad debe equilibrarse con una metodología cuidadosa y con rigor, dice Chris Giles.

Lo bueno de fabricar cerveza es que puedes dar con una muy buena, pero el secreto es saber producirla consistentemente una y otra vez.

Es algo en lo que las grandes empresas han invertido millones y a lo que aspiran todas las pequeñas. Pero si algo ha hecho la ciencia, ha sido igualar la competición para aquellos que empiezan a dar sus primeros pasos.

"Hacer cerveza es un arte" dice Giles, "pero hay mucha ciencia detrás, estosdías".



miércoles, diciembre 10, 2014

Malala y Satyarthi recibieron el Nobel de la Paz

La gran figura mundial del combate en favor de la educación de las niñas, la adolescente paquistaní Malala Yousafzai, y un veterano activista de los derechos de los niños, el indio Kailash Satyarthi, recibieron este miércoles el premio Nobel de la Paz.





Solamente tiene 17 años, pero la vida de Malala ya ha llenado libros enteros. Ha sido invitada a la Casa Blanca, al palacio de Buckingham o en el estrado de la ONU, ha escrito su autobiografía y ha recibido múltiples recompensas.

Con el Nobel se convierte en la más joven galardonada de la Historia, y su historia particular no termina ahí. En el mundo 57,8 millones de menores sin escolarizar necesitan voces que los defiendan, en especial los 30,6 millones que son niñas.

"En este mundo en el que nos creemos tan modernos y desarrollados, ¿por qué hay tantos países donde los niños no piden un Ipad o un ordenador sino simplemente un libro o un bolígrafo?" dijo Malala el martes en rueda de prensa en el Instituto Nobel de Oslo. La adolescente adquirió fama mundial por haber puesto su propia vida en juego. El 9 de octubre de 2012, los talibanes interceptaron su bus escolar en su valle natal de Swat y le dispararon una balazo en la cabeza, tras acusarla de profanar el islam.

Por primera vez desde el intento de asesinato, el uniforme escolar que llevaba cuando sucedió el atentado será expuesto, con las manchas de sangre, en el centro Nobel de Oslo esta semana. Dos compañeras de clase que también resultaron heridas en el atentado viajaron para asistir a la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz, que como es habitual se celebro en el ayuntamiento de Oslo en presencia del rey Harald de Noruega.

Para demostrar que no es una voz aislada, Malala invitó a otras tres militantes de la causa de las niñas: una paquistaní que lucha desde hace ocho años para obtener justicia después de haber sido agredida sexualmente, una joven refugiada siria y una nigeriana de 17 años proveniente de una región asolada por el grupo islamista Boko Haram. Este grupo, cuyo nombre se traduce literalmente como "la educación occidental es un pecado" conmocionó al planeta entero este año al secuestrar a 276 estudiantes. "Desgraciadamente, esta gente que lucha contra la educación carecen ellos mismos de educación o han sido adoctrinados" estimó Malala, que nunca ha dejado de vestir el tradicional velo.

Menos conocido por el gran público, el indio Satyarthi lucha desde 1980 para sacar a los miles de niños indios que trabajan en fábricas, en régimen de cuasi esclavitud. "Cuando un solo niño corre peligro todo el mundo corre peligro. Cuando un niño no puede tener acceso a la educación es todo el mundo que carece de luz, en mi opinión" dijo este hombre discreto pero jovial, de 60 años, en la rueda de prensa junto a Malala.

Su organización, Bachpan Bachao Andolan (Movimiento para salvar a la infancia) asegura haber liberado a unos 80.000 niños que trabajaban en fábricas y talleres.

En su cuenta Twitter, Satyarthi anunció a finales de noviembre la liberación de otros 29 niños forzados a trabajar en Delhi, uno de ellos de siete años de edad.

Aunque el número de niños que trabajan en el mundo ha bajado en una tercera parte desde 2000, aún son 168 millones según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).



sábado, noviembre 29, 2014

Pizza Napolitana. La cocina de El Bar

Una receta fácil y deliciosa de pizza casera, que no se puede reemplazar con nada. La pizza napolitana lleva tomate en rodajas, panceta, ajo y hojas de albahaca. Intente hacerla a la parrilla, le resultará mucho más crocante.










Ingredientes Porciones: 8 

Para la masa
1 1/2 tazas de agua
1 1/2 cucharadas de levadura de cerveza
1 cucharadita de sal
410 gr de harina

Para el relleno
6 dientes de ajo
1 taza de queso mozzarella rallado
1 tomate grande cortado en rodajas finas
1 puñado de hojas de albahaca
pimienta a gusto
100 gr de panceta cortada en tiritas o cubos
Preparación

Preparación: 15mins › Tiempo de cocción: 20mins
 
En un bowl, disolver la levadura con 1/2 taza de agua. Incorporar 125 gr de harina y mezclar bien. Tapar con film y dejar reposar hasta que se esponje, aproximadamente 1 hora. Añadir el resto del agua, la harina y la sal y mezclar bien. Una vez que se formó la masa, amasarla sobre una superficie enharinada hasta que quede una masa suave y flexible, más o menos por 15 minutos. Volver a un bowl enharinado y cubrir con papel film. Dejar levar 2 a 3 horas en un lugar seco y caliente (por ejemplo, cerca del horno), hasta que duplique su tamaño. 

Desinflar la masa y estirarla. Dividir la masa en dos y dejar reposar por otros 10 a 15 minutos (mientras prepara los otros ingredientes). Mientras tanto, precalentar el horno bien caliente (220 °C).
Estirar la masa, ya sea con las manos o con la ayuda del palote. Colocarla sobre una pizzera ligeramente aceitada. Untarla con la salsa para pizza y llevar al horno por 8 minutos. Retirar y cubrir con la mozzarella, las rodajas de tomate, la panceta y las hojas de albahaca. Rociar un chorrito de aceite. Volver al horno hasta que se haya dorado y que el queso esté burbujeando.

domingo, noviembre 09, 2014

La ultima victima de Jack

El 8 de noviembre de 1888, penúltimo día en la existencia de Mary, su casi adolescente vecina Lizzie Albroock había acudido hasta su cuarto a visitarla, y allí emprendieron una ánimada plática que fue interrumpida bruscamente por Mary Kelly, quien le aconsejó a su oyente: "Hagas lo que hagas, no termines como yo", palabras sombrías y premonitorias si las hay.

La joven y bella irlandesa pelirroja de ojos azules conocida como "Ginger", "Fair Emma" o "Jeannette" Kelly resulta la víctima que arroja mayores incognitas del asesino serial mas popular entre los sonados casos policiales: Jack the Ripper

Mary Jane Kelly (c. 1863 - 9 de noviembre de 1888), es considerada como la quinta y última víctima canónica del famoso asesino (no identificado pero etiquetado como Jack el Destripador), quien mató y mutiló prostitutas en la zona de Whitechapel de Londres desde finales de agosto a principios de noviembre de 1888. En el momento de su muerte tenía alrededor de 25 años de edad y vivía en la pobreza.

El testigo más relevante que informó respecto a las horas postreras vividas por la joven meretriz fue George Hutchinson, el cual en una tardía denuncia declaró haber visto a la chica caminando del brazo con un cliente muy particular. El deponente describió con minucia el aspecto de aquel sujeto, a quien calificó como "extranjero, posiblemente judío".

Sarah Lewis, vecina de Mary, tanto en la encuesta judicial como en deposiciones formuladas en los periódicos, señaló haber concurrido a Miller´s Court entre las 2 y las 3 de la madrugada de la noche del crimen. Al ingresar observó a un sujeto sospechoso, cuya fisonomía coincidía con la de Hutchinson, rondando por la entrada del patio de aquel edificio. La joven Sarah, de veintitrés años, alegó que había reñido con su esposo -luego se supo que era su concubino, del cual ya tenía un hijo y otro venía en camino, pues estaba embarazada de cinco meses por entonces-, y que fue a pernoctar al alojamiento de una familia amiga que allí residía. Sarah también declaró haber escuchado, cerca de las 4 de esa madrugada, el grito de "asesinato"prorrumpido por una voz femenina; pero adujo que no se molestó en salir del apartamento a fin de verificar de dónde procedía el llamado, pues tales barullos eran muy frecuentes por allí, y porque no volvió a oír nada más.

Un sastre de la calle Dorset llamado Maurice Lewis- en principio sin ninguna relación parental con la testigo homónima antes citada-. declaro en instancias judiciales que conocía muy bien a la fallecida y al hombre que fuera hasta pocos días antes su concubino -Joseph Barnett- al cual él identificaba por el apodo de "Danny". Señaló que vio a ambos de jarana y bebiendo licor en la taberna "The Horn o´Pienty" en compañía de una vecina de nombre Julia Venturney.


El testigo aseguró haber observado al alegre trío, a saber: las diez de la mañana del 9 de noviembre de 1888. Ocurre que -de atenernos a los reportes forenses- la infeliz muchacha ya había sido brutalmente masacrada horas atrás y, desde entonces, su destrozado cadáver debía irremisiblemente estar yaciendo encima del tétrico camastro de la habitación sita en el número 13 de la pensión de Miller´s Courts.

El testimonio del sastre se sumó a otro que dio no pocos quebraderos de cabeza a los investigadores: el aportado porCaroline Maxwell. Pese a ser contradichas sus afirmaciones en la instrucción judicial, la mujer se mostró muy sólida en sostener que se había visto cara a cara con Mary Jane Kelly después de cuándo aquella debía estar muerta. El encuentro se habría producido entre las 8 y las 8 y 30 del aludido 9 de noviembre en la esquina de Miller´s Courts. La declarante repitió que no le quedaba la más mínima duda acerca del horario porque su esposo siempre regresaba de trabajar a las ocho de la mañana.

A la testificante le llamó la atención comprobar que la atractiva prostituta se hallaba con su ánimo sumamente decaído, dando indicios de obvios síntomas de malestar, por lo cual le ofreció ron a fin de levantarle el espíritu en el curso de una breve conversación. También indicó que, una hora más tarde, la volvió a contemplar hablando con un individuo en el club Britannia, popularmente conocido como el "Ringers" en honor al apellido del propietario de ese establecimiento.

Caroline suministró un recuento detallado tanto del aspecto que exhibía aquel hombre como de la ropa que vestía en ese momento la fémina. La presunta Kelly lucía una falda oscura, corpiño de terciopelo y un chal marrón. Maxwell expresó que dicha vestimenta era habitual en Mary, y reiteró que en esa segunda emergencia tampoco se había equivocado al identificarla. El inspector Frederick Abberline interrogó personalmente a la testigo, la cual se mantuvo inflexible en sus aseveraciones.

Estas curiosas versiones testimoniales dieron pie a la suspicacia. Por ejemplo, en una dudosa versión, se atribuyó al inspector Abberline haber consultado con un médico llamado Thomas Dutton si no era posible que Mary Jane Kelly hubiese sido finiquitada por una mujer que escapó del teatro del crimen usando las ropas de su víctima para disimular, y que fuera a ésta a quien los testigos confundieran aquella mañana con la occisa.

Otras conjeturas más estrafalarias aún se formularon, aunque fueron presentadas a través de obras de ficción. En"The Michaelmas girls", publicada en 1975, John Barry Brooks propuso que aquellos testimonios no estaban equivocados ni eran falsos. Efectivamente fue Mary Jane Kelly la mujer a la cual vieron los testigos en horas tan tardías de esa mañana.

La explicación?: La chica no fue la víctima cuyo mutilado cuerpo halló la policía en la lóbrega habitación. Por el contrario, Mary -con la asistencia de un cómplice masculino- constituía la victimaria, y el lacerado cadáver pertenecía a una pordiosera a la cual el perverso dúo atrajo con engaños. En consecuencia, Mary y su compinche fueron los responsables de los crímenes atribuidos a Jack el Destripador.

En el mundo de los hechos reales la policía concluyó, sin embargo, que los testigos Lewis y Maxwell se habían confundido en cuanto al horario o con respecto a las personas que creyeron ver. No quedaba otra opción que considerar erróneos estos testimonios. El informe de la autopsia redactado por los médicos forenses George Bagster Phillips y Thomas Bond precisaba con exactitud el tiempo en que acaeció el óbito, el cual quedó fijado, como mucho, próximo a la hora cinco de la madrugada del 9 de noviembre.




sábado, octubre 11, 2014

La cueva de Waitomo Glowworm

Esta cueva atrae cada año cientos de miles de turistas, una situación que se dá desde hace ya 100 años. Su atracción principal aparte de su belleza natural, es el inquilino que habita en esta cueva, nada más y nada menos que un mosquito el “Glowworm“.



La cueva es Waitomo Glowworm, situada al norte de Nueva Zelanda, conocida por su población como “Arachnocampa luminosa”.

El Glowworm es el nombre común para los diferentes grupos de insectos de larva que brillan a través de bioluminiscencia. Tienen una similitud a las luciérnagas que se encuentran por todo el mundo El propósito del brillo varía, se cree que brillan como señal de alarma a los depredadores o incluso por estar hambrientas, a más intensidad más apetito.


La cueva se creó por un movimiento de tierra, la roca se expuso al aire, se separaron y crearon grietas y debilidades que permitió el flujo de agua a través de ellas, la disolución de la caliza y millones de años formaron esta cueva con una humedad ideal y un habitat perfecto para el Wlowworm.

















La cueva contiene tres diferentes niveles, vinculados por el Tomo, que es un eje vertical de 16 metros de piedra caliza. En el segundo nivel cuando existe masificación de visitantes suelen cerrarlo por la acumulación de monoxido de carbono que podría llegar a ser muy toxico. El tercer y último nivel, llamado ” La Catedral” es un área cerrada con superficies rugosas y es de unos 18 metros de altura con una gran acústica. En una de las zonas se realizan paseos en barca por el río subterráneo.


Una vez tendidos los hilos, la larva espera pacientemente y produce una fantasmal luz azulada en el extremo de su cola para atraer a las presas. Hipnotizados por esta misteriosa luz, todo mosquito o pequeño insecto que deambula por la cueva termina por caer en las garras de esta mágica larva.

Toda una combinación de naturaleza que adorna la cueva de tal manera que los visitantes quedan alucinados ante tal belleza natural que sólo es posible ver en esta zonas de Oceanía.


elbauldejosete

Frutilla. Origenes

Las frutillas son una de las frutas más populares del mundo. Su color rojo, delicado sabor y aromática fragancia la han convertido en todo un ícono gastronómico.

La frutilla comercial que todos conocemos y se roba todas las miradas cuando pasamos por una fruteria en estos dias de octubre por Buenos Aires se llama Fragaria x ananassa (algo así como frutilla piña) y la x en su nombre denota que se trata de un híbrido entre dos especies diferentes de frutilla: la Fragaria virginiana y laFragaria chiloensis.


La historia que rodea al origen de la F. ananassa es fascinante y afortunadamente está muy bien documentada.

El 7 de enero de 1712, el teniente coronel Amédée François Frézier –Ingeniero de 30 años– zarpó rumbo a Chile a bordo del St. Joseph, un barco mercante Francés equipado con armamento. Frézier fue enviado como espía por el Rey Luis XIV con la importante misión de hacer mapas más precisos de los puertos y fortificaciones Españolas que había en la costa de Chile y Perú. Luego de un viaje de 160 días, que incluyó el paso por el peligroso Cabo de Hornos, Frézier arribó al puerto de Concepción el 16 de junio de 1712.

Fézier, que había demostrado su talento sirviendo a la corona Francesa anteriormente, usó Concepción como base para recorrer la costa de Chile y Perú, haciendo mapas precisos de los puertos y tomando nota de las posibles rutas de escape, defensas disponibles y organización administrativa de los lugares que visitaba. De hecho, el primer mapa de Santiago elaborado con estándares técnicos fue elaborado por Frézier.



Fézier hizo algunas interesantes observaciones sobre la flora y fauna que encontró durante su viaje. Una de las cosas que más llamó su atención fue la presencia de un tipo de frutilla que no se conocía en Europa, llamada quellghen por los Mapuche –quienes además la cultivaban– y frutillar por los Españoles. A diferencia de otras frutillas silvestres (llamadas llahuen, alueñe o lahueni) las frutillas quellghen eran de color blanco o rosado pálido. Sin embargo, no fue el color lo que sorprendió a Frézier, sino que su tamaño: eran mucho más grandes que las frutillas conocidas en Europa.

El 19 de febrero de 1714, Frézier se embarcó rumbo a Francia llevando junto con sus notas y dibujos, cinco plantas de quellghen, a las que describió como “Fragaria Chiliensis, fructu maximo, foliis carnosis hirsutis, vulgo frutilla” en un libro que publicó más tarde, titulado “Viaje a los mares del sur” y que por su interesante contenido fue traducido del Francés al Inglés, Alemán y Holandés en menos de tres años, algo bastante inusual en esa época. De esta forma, el 17 de agosto de 1714, las cinco plantas de frutilla Chilena llegaron como inmigrantes a Europa.

Ninguna de las plantas que llegaron a Europa dio frutos. La explicación para esto es que Frézier tuvo la mala fortuna de elegir cinco plantas femeninas. La existencia de sexos separados en las flores –plantas dioicas– no era conocido en esa época para las frutillas, por lo que Frézier no tenía forma de saberlo. Así, las plantas crecían y daban flores, pero no producían frutos. Gracias a que las frutillas se pueden reproducir vegetativamente por esquejes –es decir, sin producir frutos– pronto las plantas de frutilla chilena fueron distribuidas por parte importante de Europa, siendo particularmente populares en climas costeros. De hecho, en Bretaña (noreste de Francia) las frutillas chilenas crecieron muy bien y se adaptaron al clima. A partir de 1740, algunos botánicos del Reino Unido reportaron que lograron obtener frutos a partir de las plantas chilenas, pero que estos eran de tamaño no muy grande, muy poco homogéneos y, además, de no muy buen sabor. Esto causó una gran desazón entre quienes esperaban ansiosos poder disfrutar de las frutillas descritas por Frézier.



Los Franceses tuvieron más suerte con las frutillas. De hecho, en la zona de Bretaña se percataron que si crecían las plantas de frutillas chilena cerca de plantas de frutilla presentes en Europa, como la Fragaria vesca o la Fragaria muschata, era posible obtener fruta, de mejor calidad que la obtenida por los Ingleses, pero aún muy poco homogénea.

En 1764, un joven de 16 años llamado Antoine Nicolas Duchesne descubrió que las plantas de Fragaria muschata eran unisexuales. Duchense vivía en Versalles, ya que su padre trabajaba para el Rey Luis XV como arquitecto a cargo de todos los edificios. A los cuatro años ya podía leer, sabía al menos cien palabras en latín y tempranamente se interesó en las ciencias. La curiosidad de este joven naturalista fue además alimentada por Bernard de Jussieu, botánico encargado de los jardines de Versalles y hermano de Antoine de Jussieu, quien recibió de manos de Frézier una de las cinco plantas de frutilla chilena llegadas a Europa.

Si bien algunos botánicos habían descrito la presencia de sexos separados en frutillas, Duchesne fue el primero en hacer observaciones detalladas y experimentos de polinización controlados con las frutillas. Inicialmente demostró que las plantas de F. muschata, cuando eran crecidas aisladas, no producían frutos. Luego, cuando se percató que las plantas de frutillas chilena tampoco producían frutos, pensó que podía tratarse también de un caso de flores unisexuales. Sus observaciones le permitieron entonces demostrar que las plantas de frutillas chilenas que crecían en Europa eran todas femeninas, ya que sus estambres atrofiados no producían polen. Algunos botánicos habían tratado previamente de cruzar la frutilla chilena con F. vesca, sin éxito. A Duchense se le ocurrió, debido a la similitud entre las plantas, crecer en maceteros cercanos frutillas chilenas y F. muschataen el verano de 1764. Al poco tiempo se dio cuenta que algunas flores de las plantas chilenas estaban desarrollando frutos. Esta vez, la fruta que produjeron era de una belleza extraordinaria, homogénea, roja y aromática. El 6 de julio de 1764 le presentó al Rey Luis XV un plato con estas frutillas, producto del cruce entre F. chiloensis y F. muschata. Las semillas de este cruce no produjeron plantas, por lo que Duchense decidió seguir experimentando y creció plantas de F. chiloensis junto a plantas de F. virginiana, una especie de frutilla introducida a Europa desde América del Norte. Las frutillas de ese cruce eran grandes, rojas y de buen sabor y además producían semillas viables. Así, en 1765, nació el primer híbrido derivado de la frutilla chilena, bautizado por Duchense como Fresa Piña o Fragaria x ananassa. Estas plantas eran hermafroditas perfectas, por lo que se podían polinizar sin la necesidad de crecerlas junto a plantas de especies diferentes. El mejoramiento genético posterior ha permitido generar las diferentes variedades de frutillas comerciales, todas derivadas de la frutilla chilena.



Según el libro The Strawberry: History, Breeding and Physiology, Amédée François Frézier es descendiente de Julius de Berry, un ciudadano Francés que en el año 917 fue nombrado caballero por el Emperador Carlos III al presentar como regalo una canasta con frutillas mientras negociaban un conflicto con un cardenal Italiano. Cuenta la leyenda que las frutillas eran tan deliciosas que, en agradecimiento, el Emperador lo nombró caballero y cambió su apellido de Berry a Fresier, la palabra francesa para frutilla (fresa).

El Efecto Rayleigh